- Beneficios del entrenamiento de fuerza.
El entrenamiento de fuerza puede mejorar el rendimiento del deportista adolescente
en la halterofilia y en el levantamiento de pesas. El entrenamiento de fuerza es
una práctica común en deportes como el fútbol americano en el que son deseables
un tamaño muscular y una fuerza importantes.
A pesar de los beneficios teóricos, los estudios científicos no han conseguido demostrar de una forma consistente
que la mejora de la fuerza aumente la velocidad de la carrera, la capacidad para
saltar o el rendimiento deportivo global.
- Riesgos del entrenamiento de fuerza
Los programas de entrenamiento de fuerza no parecen afectar de una forma adversa
al crecimiento y no parecen tener ningún efecto perjudicial a largo plazo en la
salud cardiovascular. Los deportistas jóvenes con hipertensión pueden experimentar
una elevación posterior de la tensión arterial por las demandas isométricas
del entrenamiento de fuerza.
- Recomendaciones para el entrenamiento de fuerza
Si los niños o los adolescentes emprenden un programa de entrenamiento de fuerza,
deberían empezar con ejercicios de baja resistencia hasta que se aprenda la
técnica apropiada. Cuando pueden realizarse de 8 a 15 repeticiones, es razonable
añadir peso en pequeños incrementos.
Los ejercicios deberían incluir todos los
grupos musculares y se deberían realizar a través del rango completo de movimiento
de cada articulación. Para lograr ganancias en fuerza, los entrenamientos
necesitan ser por lo menos de 20 a 30 minutos, tener lugar un mínimo de 2 a 3
veces por semana, y seguir agregando peso o repeticiones conforme mejora la
fuerza.
Si el objetivo es mejorar la salud a largo
plazo, el entrenamiento de fuerza se debe combinar con un programa de entrenamiento
aeróbico.
RECOMENDACIONES
- Los programas de entrenamiento de fuerza para preadolescentes y adolescentes pueden ser seguros y eficaces si se sigue una técnica de entrenamiento de potencia apropiada y se guardan las precauciones de seguridad.
- Los preadolescentes y adolescentes deben evitar la halterofilia de competición, el levantamiento de pesas, el fisicoculturismo y los levantamientos máximos hasta que alcancen la madurez física y del esqueleto.
- Cuando se pide a los pediatras recomendar o evaluar los programas de entrenamiento de fuerza para niños y adolescentes, deben ser considerados los siguientes problemas:
b. Debe coordinarse el acondicionamiento aeróbico con el entrenamiento de fuerza
si el objetivo es el beneficio de la salud en general.
c. Los programas de entrenamiento de fuerza deben incluir un calentamiento y un
periodo de vuelta a la calma.
d. Los ejercicios específicos del entrenamiento de fuerza deben aprenderse inicialmente
sin carga. Se pueden añadir cargas incrementales cuando se domina la
técnica.
e. El entrenamiento de potencia progresivo requiere la realización satisfactoria de
8 a 15 repeticiones sin gran dificultad antes de incrementar el peso o la resistencia.
f. Los programas de fortalecimiento general deben dirigirse a todos los grandes
grupos musculares y realizar el ejercicio a través del rango completo de movimiento.
g. Debe evaluarse cualquier signo de lesión o de enfermedad relacionado con el
entrenamiento de fuerza antes de continuar el entrenamiento.

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